Marco legal

fotografía de la plaza central en Ciudad Capital de Guatemala

Guatemala, presentó en septiembre del 2015 ante la CMNUCC, su propuesta de Contribuciones Previstas y Determinadas a Nivel Nacional (INDC), en la cual el país planifica lograr con sus propios medios al 2030 una reducción del 11% de sus emisiones totales sobre el año base 2005; y con la posibilidad de alcanzar un 22% en la reducción de emisiones, sujeto a un mayor apoyo de la cooperación internacional.

Para el logro de estas metas de disminución de GEI, así como para mejorar sus capacidades de adaptación al cambio climático, el país ha realizado diferentes esfuerzos:
En septiembre del 2009 se aprobó la Política Nacional de Cambio Climático. Posteriormente en septiembre del 2013, fue aprobada la Ley Marco para Regular la Reducción de la Vulnerabilidad, la Adaptación Obligatoria ante los Efectos del Cambio Climático y la Mitigación de Gases de Efecto Invernadero Decreto 7-2013 (en adelante Ley de Cambio Climático). La Ley de Cambio Climático, en el Artículo 11 manda al MARN y a la SEGEPLAN a desarrollar el PANCC y en los Artículos 18 al 21 impulsa el Plan Nacional de Energía, la compensación de emisiones, la reducción de emisiones por cambio de uso de la tierra, y la reducción de emisiones del transporte público y privado.

La Ley de Cambio Climático, también mandata la creación de El Consejo Nacional de Cambio Climático, presidido por la Presidencia de la República, integrando a los diversos sectores del país (gobierno, municipalidades, alcaldes y autoridades indígenas, organizaciones indígenas, sector privado y campesino, organizaciones no gubernamentales y universidades).

En el 2013, los gobiernos de Guatemala y Estados Unidos, firmaron un memorando de entendimiento para la formulación conjunta de una estrategia de desarrollo con bajas emisiones para Guatemala. Según el memorando:

El Gobierno de Guatemala, considera importante la implementación de estrategias de bajas emisiones, para el logro del desarrollo sostenible basado en una economía más limpia, que permita a su vez aumentar su capacidad de absorber dióxido de carbono (CO2) y disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).

Existen también otras políticas y leyes sectoriales que abordan temas relacionados con la adaptación y mitigación del cambio climático, temas relacionados con la promoción de métodos adecuados para el control de la contaminación, la reducción de las emisiones contaminantes, el uso de tecnologías apropiadas y el aprovechamiento de fuentes limpias para la obtención de energía, la protección y conservación de las áreas protegidas y la biodiversidad, la reducción de la deforestación, la reforestación y conservación de bosques, el desarrollo de actividades productivas y la promoción de la competitividad.